LAS ROCOSAS (CANADÁ) El inicio de un sueño

LAS ROCOSAS (CANADÁ) El inicio de un sueño

Dia 3 de Mount Robson a Fraser (446 Km)

El día del susto: Código PO442

Amanezco bajo la inmensa mole del Mount Robson, cubierto de nubes bajas, tan bajas que parecen abrazarte con sus minúsculas gotas de agua. Mansamente, llueve.

Este parece un precioso lugar, anotado queda para la vuelta, pero para eso quedan dos meses.

La relación entre "fragoneta" y sus ocupantes se va estrechando, ya nos comenzamos a conocer, todo está colocado de forma que sea cómodo, que ninguna cosa se caiga en las curvas, que no se desplace la caja de la ropa que tengo bajo la cama... el comenzar a vivir un lugar hasta hacerlo hogar.

Y cantando, a voz en grito, voy haciendo kilómetros por estos paisajes verdes, verdes, salpicados de rosa, con la línea negra del asfalto como único testigo de civilización. Había anunciado un pueblo... ¿donde? No he conseguido encontrarlo, debían ser ese par de casas de madera que vi unos kilómetros atrás, y es que por aquí los pueblos son tan mínimos.

De pronto, en el salpicadero se enciende una luz que no conozco. Me asusto. Inmediatamente presto atención a niveles de aceite, temperatura, frenos, agua, gasolina... no es ninguno de ellos. Todo parece estar bien, la furgo circula cómodamente a los estrictos 90 Km/hora, pero la luz no se apaga y no tengo ni idea de lo que significa. Paro en el primer parking de la carretera y llamo a mi hijo Daniel y le explico lo que pasa. Es un problema de motor, mamá, me dice. Tienes que buscar un taller inmediatamente, puede ser grave. El próximo pueblo, Mc Bride, está a 80 kilómetros. Vete despacio, mamá, y me vas contando, dice mi hijo intentando quitarle hierro al asunto.

Mi mundo se derrumba, veo el final de la aventura, tengo ganas de llorar, muerta de asco en un parking solitario al tercer día de salir. Preparo un café, fumo un cigarrillo, me mojo mirando al cielo gris sobre mi cabeza y le pido a las diosas un poco, solo un poquito de compasión.

 

Uno de mis sueños de adolescente, que aún sigue vivo, es recorrer el Yukon y el Klondike, seguir los pasos de Jack London y aquellos locos pioneros que se lanzaron a la fiebre del oro.

El Yukon queda lejos de las Rocosas, casi 3000 Km de inmensidad, había que dejarlo para otra ocasión.

Aquella serie que quizá recordéis, Doctor en Alaska, me enamoró de la inmensidad helada. Una vez que estás en el Yukon… bajar a Alaska es una tiradita de menos de 1.000 Km, absolutamente abordable.

Y ese sueño adolescente, desde que pisé las Rocosas, comenzó a tomar forma.

Esa es la razón de que exista esta web, construída por mí, sin saber nada de programación ni de códigos CSS ni … de casi nada.

Me atreví a construir esto, siguiendo paso a paso (con muchos tropiezos) la Guía de la Escuela Nómada Digital, muchas horas de trabajo y muchísima ilusión.

A lo largo del 2018 comencé a preparar este viaje soñado, viajar sola con mi inseparable perrito, Blue, un  yorkshire maravilloso, en coche, desde Calgary hasta Alaska…

¿Cuál es el destino?

Casi 7000 km. de naturaleza virgen, desde Calgary hasta el salvaje Yukon, desde allí a Alaska y para terminar el archipiélago de Haida Gwai.

Pasando por las Rocosas, claro, y los glaciares, terrritorio ya explorado.

¿Después? !Into the wild!

 

Como viajaré sola tendré tiempo para escribir.

Os iré contando  mis experiencias, mis vivencias, la gente con la que me encuentre… y la poesía

 

!Esto son montañas!

 

Cuando te acercas a las Rocosas lo primero que te impacta es lo enormidad del entorno. Las montañas, inmensas, están ahí, al alcance de tu mano, reflejadas en mil  lagos, incrustadas de glaciares y cascadas, ríos de aguas azul lechoso y un bosque denso y fragante.

Salimos desde la preciosa Canmore camino al lago Minewanka y desde el coche  la primera impresión es que aquí, en todos los sentidos,  se “juega a lo grande“.

La autopista de los Campos de Hielo es una bellísima carretera encajada entre los valles, rodeada de picos, enormes montañas cubiertas de nieve, glaciares , un cielo azul límpido y de aire transparente y que discurre  paralela siempre a los lagos, el recién nacido río Athabasca y el inmenso río Saskatchewan.

Los trescientos kilómetros màs hermosos que he visto en mi vida.

 

Vida salvaje donde quiera que mires

!Cuánta variedad!

 En esta inmensidad salvaje habitan osos, alces, lobos, wapitis, águilas, ciervos, puercoespines y ardillas, esas pequeñas y juguetonas ardillas que se te acercan a ver si les cae algo de comer me fascinan.

La estrella indiscutible es el oso, descubres asombrada en el primer atasco repentino en medio de la carretera, la única carretera que recorre las Rocosas. Hay un atasco tremendo, en ambos sentidos, y la gente sale de los coches a ver “el oso”. Es peligroso, todos los Parques Nacionales avisan de que no te acerques, que los veas desde el coche, que bla, bla, bla… pero no lo puedes evitar. Es como no entrar al concierto de tu grupo favorito.

Aunque hay osos grizzly (tienen censados unos 100 en las Rocosas, que los canadienses son muy ordenaditos) no se dejan ver mucho, pero es muy frecuente ver osos negros, cada día ves uno o dos, comiendo tranquilamente junto a la carretera, o en un camino, y así vistos desde lejos no parecen muy peligrosos, pero es obligado llevar siempre un spray anti-osos y conocer las normas de comportamiento cuando te encuentras con ellos.

Diferenciar un oso gris de un oso negro

!Hay que saber diferenciar! El comportamiento ante un grizzly y un oso negro es bastante diferente, y antes de actuar deberías diferenciarlo. !Fácil!

¿Te imaginas, con la Guía de Osos en la mano, a ver… sí es más oscuro, no parece pesar más de 400 kg, si es grizzly será hemba, bueno a lo mejor es una cría, no sé si eso se considera una pequeña joroba diferenciadora? !Hay que hacerse un máster en diferenciar osos!

Seguimos los Consejos de los expertos:haz ruido. Haz saber a los osos cuál es tu posición antes de que te vean. Canta, habla fuerte, aplaude”, así que las caminatas fueron una fiesta de canciones y risas.

Y aquí está la foto a mi primer oso, llegando a Lake Louise y de espaldas porque le daba un poco de corte no hablar español fluído. !Chico tímido!

El Wapiti, impresionante.

Ciervo… buscando el aeropuerto

!Todo está verde y cuajado de flores!

La segunda gran sorpresa de las Rockies !las praderas verdes y cuajadas de flores y yo no reconozco una gran parte de las plantas!

Al bajar del coche en el maravilloso lago Two Jack, extasiada ante tanta belleza, me doy una vuelta por la pradera que rodea el lago y descubro que hay tantas variedades de plantas que no conozco que me quedo extasiada mirando a ras de suelo, tratando de identificarlas, de encontrarles ese parecido “familiar”. Aunque algunas son muy similares a las que encuentras por Europa, hay muchas especies desconocidas para mí, y la variedad y abundancia de flores es impactante.

Es un paraíso de color y olores !estamos en pleno Agosto y con una temperatura entorno a los 24 grados, todo verde y en flor, igualito que el secarral de la meseta y los alrededores de  Madrid!

Claro que si piensas que luego llega la nieve y lo cubre todo durante seis meses… miras el secarral de la meseta de otro modo.

Me quedaron tantas y tantas plantas y flores por conocer que tendré que hacerme un herbario, fotográfico claro, porque ya sabes “que lo único que quede tras tu paso sean tus huellas, que lo único que te lleves sean fotografías”

Porque… ¿os he dicho que me flipan las plantas?

Aún no he conseguido identificar esta maravilla.

Ojalá se llamase “Vía lactea”

Fireweed, la joya de las Rockys

y el emblema floral del Yukon

(Chamaenerion angustifolium)

Pradera de “Vía láctea”

Junto al río Athabasca

Indian paintbrush, una belleza

(Castilleja miniata)

La poeta de lo salvaje

Y descubrí la bellísima poesía de Tekaionwake

Leyendo sobre las Rocosas y British Columbia descubrí a la extraordinaria poeta  Tekaionwake (su nombre mohawk)  Emily Pauline Johnson (su nombre occidental).

Contaban en la guía sobre British Columbia que se la considera “la poeta de Vancouver“, medio india mohawk y medio inglesa, con una historia muy interesante, cuando murió en 1913 tuvo el funeral más grande que nunca hubo en Vancouver.

Me interesaba esa doble vertiente india/inglesa de una mujer culta y al mismo tiempo muy “de la tierra”, así que en cuanto pillé wifi busqué algún poema suyo.

 

 

En los alrededores de Saskatchewan River habíamos visto un paisaje desolador y al mismo tiempo deliciosamente hermoso: un monte enorme había sido pasto del fuego el año anterior y los tocones negros de los árboles contrastaban con el rosa encendido de las “fireweed” que cubrían con sus flores toda la extensión de la ladera.  Una lección de vida y muerte, el eterno contraste. Esa imagen, que luego se repitió por muchos otros lugares, se quedó grabada en mi retina por mucho tiempo.

Cuando pude buscar los poemas de Tekaionwake, encontré esta delicia:

“Fire Flowers”

And only where the forest fires have sped,
Scorching relentlessly the cool north lands,
A sweet wild flower lifts its purple head,
And, like some gentle spirit sorrow-fed,
It hides the scars with almost human hands.

And only to the heart that knows of grief,
Of desolating fire, of human pain,
There comes some purifying sweet belief,
Some fellow-feeling beautiful, if brief.
And life revives, and blossoms once again”

E. Pauline Johnson

Como no ha sido traducida aún al español (????),  aquí os dejo mi versión de este breve poema con la ayuda de mi querida amiga y traductora  Silvia Cuevas-Morales

 

Solo donde los incendios forestales se excedieron

quemando implacablemente las frías tierras del norte,

una dulce flor silvestre alza su cabeza morada,

y, como un gentil espíritu alimentado por el dolor,

oculta las cicatrices con manos casi humanas.

 

Y solo al corazón que conoce la pena,

del fuego desolador, del dolor humano.

Le llega una dulce sensación purificadora

Un hermoso compañerismo, breve

Y la vida revive y florece una vez más.

 

 !Y me enamoré de la poesía de esta valiente mujer!

Su libro de poemas “Flint and Feather” es uno de mis libros de cabecera.

 

!Ya ha comenzado el viaje!

[thrive_2step id=’209714′]¿Te ha gustado este artículo?[/thrive_2step]

!Si, quiero la Guía!

Responsable Marisol Torres.

Aquí nuestra Política de Privacidad.

 

SUBSCRÍBETE y sigue nuestras aventuras 

 

¿Te gustó este artículo?

Subscríbete a nuestra página para leer nuestras nuevas aventuras

Responsable Marisol Torres.

Aquí nuestra Política de Privacidad.