JERTE EN FLOR, EL SAKURA ESPAÑOL e INMA CHACÓN

JERTE EN FLOR, EL SAKURA ESPAÑOL e INMA CHACÓN

El Valle del Jerte en flor es uno de los más bellos paisajes que descubrir cuando la primavera comienza a despertar.

Dos millones de cerezos en flor de un blanco inmaculado, plantados en terrazas en este estrecho valle, te regalan un profundo silencio aromatizado de flores.

Tumbada bajo este dosel de blanco contra el infinito azul sientes que eres parte este planeta. 

Es uno de esos lugares del que te llevarás un corazón henchido de blanco y una felicidad tranquila, donde dejarás sólo tu sonrisa y la huella de tus pies.

 

 

El sakura español

Las flores del cerezo, sakura 桜 en japonés, tienen un significado importante. Esto guarda relación con parte del código samurai en Japón. Es más, el emblema de los guerreros samurai era la flor del cerezo. La aspiración de un samurai era morir en su momento de máximo esplendor, en la batalla, y no envejecer y “marchitarse”, como tampoco se marchita la flor del cerezo, que cae del árbol empujada por el viento.

La importancia de los sakura se remonta a siglos atrás, cuando la floración de estos árboles marcaba el inicio de la primavera y, por lo tanto, avisaba del momento idóneo para plantar el arroz, alimento crucial para los primeros habitantes de este país.

Durante este período, los cerezos eran vistos como seres sagrados y se creía que las almas de los dioses de la montaña anidaban dentro de ellos.

Por ello, los agricultores veneraban a estos árboles y creían que, cuando las flores del sakura estaban en su máxima floración, era cuando los dioses bajaban a las villas y se convertían en arrozales para ayudar a la producción del arroz.

Como buenos amantes de la belleza, celebramos nuestro particular hanami 花見, que se traduce literalmente como “mirar a las flores”.

¿Sabes donde asistir a esta maravilla en Japón? Mira Aquí

Y si no estás en Japón, o te queda lejos, aquí tienes los mejores lugares del mundo para ver los cerezos en flor, seguro que alguno te queda cerca.

Nuestro hanami: paella mixta

Bajo el dosel en flor de los cerezos, sentarse con los amigos a tomar un vino, un poco de queso y unas aceitunas, ha sido nuestro maravilloso hanami de este año.

Y al caer la tarde, a la vera del río Jerte, mientras los cerezos en flor nos contemplaban desde el otro lado del río, nuestro hanami 花見 ha continuado con una paella sobre fuego junto a las aguas transparentes y mágicas de este río.

 

Hasta que domine buenas herramientas de vídeo, aquí te dejo uno muy “casero” del Valle del Jerte en flor.

Vista del valle a través del blanco de las flores, ¿no es para enamorarse?

Extremadura es la cuna de Inma Chacón

Este valle el mejor lugar para leer sus poemas a quienes amamos esa maravilla de los cerezos en flor, como ella misma escribe:

“…un ritual que se inicia tenazmente cada marzo.”

 

Mitos

Si buscáramos espejos
donde apagar la sed y la sequía

¿qué sería del agua?

¿Y del valor,
si bastara el reflejo del escudo
para vencer el miedo?

Qué sería del llanto
si pudiéramos sangrar
en las venas de los otros.

Y de los sueños
si no fuéramos
los que cerráramos los párpados.

Qué sería del abrazo sin piel
y de la lluvia sin salpicaduras.
Del brillo sin cristal
de la transparencia, sin el otro lado.

¿Qué sería de Sísifo sin piedra a sus espaldas?

Del negro, de la sombra.
De la verdad,
del día,
del roce de la seda.

¿Qué sería del mito
sin nosotros?


 Si quieres saber más de ella Aquí tienes su página personal

 

 


NI SIQUIERA EL DOLOR

(nueve de copas)

Ni siquiera el olor de tu ropa

ha conseguido quedarse

en el armario.

Nada de ti

conservan ya estas paredes

donde colgaste mis fotografías,

este vacío

que ordenarán otras manos

a su antojo.

Ni tú ni yo

pertenecemos ya

a este lugar

que parecía tan nuestro.

Las pesadillas y los sueños

salieron de la casa

con nosotros.

Sólo el jardín

recuerda vagamente

lo que fuimos,

nuestro jardín

y sus árboles perennes.

… Un ritual que se inicia tenazmente cada marzo

LA BARRANCA (NAVACERRADA) y WISLAWA SZYMBORSKA

LA BARRANCA (NAVACERRADA) y WISLAWA SZYMBORSKA

El Valle de la Barranca es uno de esos estrechos valles de montaña, con su riachuelo saltarín, sus pinos silvestres que perfuman el aire y un par de embalses para que la belleza de la La Bola del Mundo y la Maliciosa se refleje en sus aguas serenas.

Apenas a una hora de Madrid, este valle encantador te ofrece una hermosa y fácil senda con un bonito recorrido de unos 11 kilómetros por las laderas de valle. Si quieres una ruta ya de campeones, súbete a la Maliciosa.

 

En el silencio del bosque encontrarás pájaros cantando al inicio de la primavera, ardillas juguetonas, cornejas, buitres leonados, jabalíes, zorros, águilas calzadas que pasan aquí sus veranos y, si tienes suerte, podrás maravillarte con el vuelo del águila real.

Después de bordear los dos embalses, deleitarnos con la elegancia  de los patos dibujando uves perfectas en el agua, asustar a alguna rana con nuestras pisadas y respirar hondo, mi pequeño escudero Blue y yo comenzamos a subir por entre los pinos. Una ardilla curiosa nos observaba desde las ramas, Blue corría debajo del árbol como diciendo “venga, baja a jugar un rato”, pero ella siguió saltando de rama en rama ignorándonos.

El camino va subiendo lentamente dejando al río Samburiel abajo. Una hora después, cuando el canto del río apenas llegaba hasta los pinos, decidí bajar a su vera por una pendiente tan empinada y suelo suelto lleno de hojas de pino secas que pensé que me iba a dar el golpe del siglo. Afortunadamente llegamos al río sin incidentes.

Me apasionan las corrientes de agua, el perfecto cristal de sus remansos, los remolinos locos que retienen las ramas que ha arrastrado el invierno, el sendero de espuma de sus pequeños saltos…

 

Pasear por el borde del río, con el suelo mullido y el sonido del agua es una maravillosa experiencia de paz y comunión con la naturaleza.

Un par de kilómetros más arriba quise cruzarlo para ver de cerca a un gigante: un pino enorme, impresionante, que extiende sus raíces como brazos de Hércules sobre la ladera que baja hasta el río y su copa destaca contra el cielo como el hermano mayor de una familia inmensa. 

Busqué un paso sobre las piedras del río, algo sencillo y sin demasiado riesgo, voy sola por allí donde no hay ni cobertura de móvil, y tras muchos cálculos encontré un lugar por donde cruzar. Blue, que quizá sea más consciente que yo, daba vueltas y vueltas como revisando cada piedra, evaluando las posibilidades. Me preparé para dar un buen salto hasta una piedra grande en medio de la corriente, desde allí al otro lado del río había otro par de saltos, pero mucho más fáciles.

Salté, no sin un poco de temblor de piernas, y me quedé allí esperando el salto de Blue. El perro saltó pero resbaló, cayó al agua en medio de una corriente tan intensa que se lo llevó río abajo casi un metro. Consiguió nadar hasta la orilla y allí, empapado y tembando de frío, se puso a ladrarme.

Armándome de valor, volví a saltar hasta la orilla de donde había partido.

Desde lejos envié mi abrazo al viejo pino del otro lado del río, y caminamos de vuelta  mientras Blue corría alegre y mojado.

Ya de vuelta junto al embalse nos sentamos al sol, a comer el bocadillo y a mirar cómo las nubes se desplazaban sobre un cielo azul transparente.

Y entonces, de pronto, pudimos gozar de la magia del vuelo del águila sobre el valle. !Somos afortunados!

 

La tarde transcurrió entre el canto de los pájaros y los poemas de

Wislawa Szymborska

 

La sensibilidad de esta poeta polaca, Premio Nobel de literatura, te desarma.

Si quieres leer sus poemas, Aquí

 


Algunos poemas:

El silencio de las plantas

La relación unilateral entre vosotras y yo
no va mal de todo.

Sé lo que es hoja, pétalo, espiga, piña, tallo
y lo que os pasa a vosotras en abril y en diciembre.

Aunque mi curiosidad no es correspondida,
me inclino especialmente sobre algunas
y hacia otras levanto la cabeza.

Tengo nombres para vosotras:
arce, cardo, narciso, brezo,
enebro, muérdago, nomeolvides,
y vosotras no tenéis ninguno para mí.

Hacemos el viaje juntas.
Y durante los viajes se conversa ¿o no?
se intercambian opiniones al menos sobre el tiempo
o sobre las estaciones que pasan volando.

Temas no faltan, porque nos unen muchas cosas.
La misma estrella nos tiene a su alcance.
Proyectamos sombras según las mismas leyes.
Intentamos saber cosas cada una a su manera
y en lo que no sabemos también hay semejanza.

Lo aclararé como pueda, preguntadme y ya está:
qué es eso de ver con los ojos,
para qué me late el corazón
o por qué mi cuerpo no echa raíces.

Pero cómo contestar a preguntas nunca hechas,
si además se es alguien
para vosotras tan nadie.

Musgo, bosque, prados y juncales,
todo lo que os digo es un monólogo
y no sois vosotras quienes lo escucháis.

Hablar con vosotras es necesario e imposible.
Urgente en una vida apresurada
y está aplazado hasta nunca.

Ya está todo en sazón. Me siento hecha,
me conozco mujer y clavo al suelo
profunda la raíz, y tiendo en vuelo
la rama, cierta en ti, de su cosecha.

¡Cómo crece la rama y qué derecha!
Todo es hoy en mi tronco un solo anhelo
de vivir y vivir: tender al cielo,
erguida en vertical, como la flecha

que se lanza a la nube. Tan erguida
que tu voz se ha aprendido la destreza
de abrirla sonriente y florecida.

Me remueve tu voz. Por ella siento
que la rama combada se endereza
y el fruto de mi voz se crece al viento.

Fin y principio

Después de cada guerra

alguien tiene que limpiar.

No se van a ordenar solas las cosas,

digo yo.

 

Alguien debe echar los escombros

a la cuneta

para que puedan pasar

los carros llenos de cadáveres.

 

Alguien debe meterse

entre el barro, las cenizas,

los muelles de los sofás,

las astillas de cristal

y los trapos sangrientos.

 

Alguien tiene que arrastrar una viga

para apuntalar un muro,

alguien poner un vidrio en la ventana

y la puerta en sus goznes.

 

Eso de fotogénico tiene poco

y requiere años.

Todas las cámaras se han ido ya

a otra guerra.

 

A reconstruir puentes

y estaciones de nuevo.

Las mangas quedarán hechas jirones

de tanto arremangarse.

 

Alguien con la escoba en las manos

recordará todavía cómo fue.

Alguien escuchará

asintiendo con la cabeza en su sitio.

Pero a su alrededor

empezará a haber algunos

a quienes les aburra.

 

Todavía habrá quien a veces

encuentre entre hierbajos

argumentos mordidos por la herrumbre,

y los lleve al montón de la basura.

 

Aquellos que sabían

de qué iba aquí la cosa

tendrán que dejar su lugar

a los que saben poco.

Y menos que poco.

E incluso prácticamente nada.

 

En la hierba que cubra

causas y consecuencias

seguro que habrá alguien tumbado,

con una espiga entre los dientes,

mirando las nubes.

                                                                      De “Fin y principio” 1993  

 

 

Amor feliz

Amor feliz. ¿Es normal,
es serio, es positivo?
¿De qué le sirven al mundo dos seres
que no ven el mundo?

Enaltecidos mutuamente sin merecerlo,
dos cualesquiera entre un millón, mas convencidos
de que les sucedería. ¿En recompensa de qué? De nada.
La luz cae de ninguna parte.
¿Por qué da en ellos y no en otros?
¿Ofende a la justicia? Sí.
¿Infringe las normas establecidas con esmero,
despeña la moraleja desde la cumbre? Infringe y despeña.

Mirad a los felices:
¡Si al menos se escondieran un poco,
si fingieran agobio para reconfortar a los amigos!
Escuchad cómo ríen: es una afrenta.
En qué lengua hablan, al parecer comprensible.
Y esos ceremoniales, esos miramientos,
esas primorosas y mutuas atenciones,
¡diríase un complot a espaldas de la humanidad!

¿Qué ocurriría
si su ejemplo se imitara?
A qué recurrirían la religión y la poesía,
qué sería recordado y qué olvidado,
quién eligiría permanecer encerrado en el círculo.

Amor feliz. ¿Es necesario?
El tacto y el juicio obligan a silenciarlo
como si fuera un escándalo de las altas esferas de la Vida.

Los bebés espléndidos nacen
pero nunca lograrán poblar la tierra
ya que pocas veces sucede.

Que quienes no conocen el amor feliz
sigan afirmando que no existe un amor feliz en ningún sitio del mundo.

Con esa creencia les será más fácil vivir y también morir.

 

¿QUIEN ME HA ROBADO MI ABRIGO? by BLUE

¿QUIEN ME HA ROBADO MI ABRIGO? by BLUE

¿Quién me ha robado mi abrigo?

 

Ayer tan contento y calentito con mi hermosa y larguísima mata de pelo “mira mi morena qué mata de pelo” y hoy hecho un desgraciado sin abrigo y con la dignidad por los suelos.

 

!Que me siento desnudo!

A mi no me molestan los nudos en el pelo.

A mi no me molestan las semillas que se me enganchan al pelo.

A mi no me molesta no estar perfectamente peinado como esos perros cursis de abuela de ciudad.

A mi no me molesta tardar eones en secarme.

Entonces…

 

¿Quién me ha robado mi abrigo?

 

No me valen excusas

 

¿Quién me ha robado mi abrigo?

 

 

 

 

 

¿Te ha gustado leerme?

 

 

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EL CAMINITO DEL REY (Málaga) y María Victoria Atencia

EL CAMINITO DEL REY (Málaga) y María Victoria Atencia

El Caminito del Rey es uno de esos lugares mágicos que ofrece Andalucía. Un lugar donde sentirte pájaro y roca, vuelo y abismo, piedra y agua.

En el corazón de la sierra malagueña, el río Guadalhorce excavó el Desfiladero de los Gaitanes, que fué aprovechado para construir un embalse inaugurado por el rey Alfonso XIII en 1921. Se construyó una estación hidroeléctrica aprovechando la inclinación del terreno pero para moverse por la zona tuvieron que construir unas pasarelas directamente enclavadas en la pared de la roca.

En 2014, después de años de abandono y deterioro, la Junta de Andalucía ha reconstruído estos tres kilómetros de pasarela sobre el abismo escarpado del desfiladero.

Un lugar donde sentirte pájaro o roca.

Apto para los que no tienen vértigo, o lo dominan…

 

 

El camino

Dado que el acceso a visitantes está restringido, hay que comprar las entradas lo antes posible. Y prepárate para invertir unas 5 o 6 horas en los ocho kilómetros del recorrido.

El camino va en una única dirección, por lo que hay dos áreas donde dejar el coche. Caminas siempre desde el acceso Norte (Desfiladero del Gaitanejo) y sales al acceso sur. Hay autobuses cuasi gratuitos para acceder al parking donde hayas dejado tu coche.

Un bosque hermosísimo te acoge en los casi tres kilómetros de recorrido antes de llegar a la entrada al desfiladero. Un camino cuajado de pequeñas lagunas azules, el río discurriendo en calma, un aire transparente y los miles de cantos de los pájaros que ahora en Febrero comienzan a preparar los nidos.

Ya en la puerta de acceso comienza la parte más hermosa del camino y también la menos solitaria. El recorrido se hace acompañados por un guía del Caminito que va explicando todos los detalles de la ruta. Sus informaciones son interesantes, pero si te lees la guía, te documentas sobre cómo se construyó, las razones del Caminito, los hitos y las particularidades, puedes disfrutar de un poco más de soledad.

Los grupos con sus guías salen cada 20 minutos desde la puerta de acceso. Son grupos como de 20 personas, circulando por un camino estrecho y sinuoso. Algo apiñados los caminantes.

Decidí retrasarme un poco respecto al grupo (pese a las insistencias del guía de permanecer juntos) para disfrutar en soledad de ese paisaje subyugante y único.

Poder observar a las lagartijas recorriendo las rocas, las hormigas transitando los escasos espacios de tierra y hierba, el vuelo de los pájaros cruzando incansables el abismo que se abre a tus pies y el viento silbando entre las paredes de roca.

En algunos tramos la pasarela colgada sobre el abismo produce vértigo, a pesar de ser tremendamente segura, bien anclada a las rocas y con cables de acero haciendo frontera con el abismo. En el silencio del camino imaginas a los hombres que construyeron las pasarelas originales y sientes admiración por ellos.

El río a vista de pájaro

Durante todo el camino, colgado sobre el abismo, puedes ver el río, de un azul radiante, abajo, muy abajo.

En algunos tramos, como puedes ver en esta fotografía, ambos caminos, el antiguo y el nuevo, discurren paralelos en la pared de roca.

 

Aquí tienes un mapa del Caminito.

¿Quieres una vista de pájaro sobre el Caminito del Rey?

Mira este vídeo rodado con dron por Lev Vakulin

Feliz de haber superado el vértigo en el camino.

¿Quieres un consejo?

Estás al lado de una preciosa ciudad construida sobre una colina: Álora

Dedica un par de horas a recorrer sus calles, no te decepcionará.

En mi retrovisor, la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación.

Málaga es la cuna de una gran poeta: María Victoria Atencia.

Si quieres leer sus poemas, Aquí

 


Algunos poemas de María Victoria Atencia

Sazón

Ya está todo en sazón. Me siento hecha,
me conozco mujer y clavo al suelo
profunda la raíz, y tiendo en vuelo
la rama, cierta en ti, de su cosecha.

¡Cómo crece la rama y qué derecha!
Todo es hoy en mi tronco un solo anhelo
de vivir y vivir: tender al cielo,
erguida en vertical, como la flecha

que se lanza a la nube. Tan erguida
que tu voz se ha aprendido la destreza
de abrirla sonriente y florecida.

Me remueve tu voz. Por ella siento
que la rama combada se endereza
y el fruto de mi voz se crece al viento.

Mar

Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas:
comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas.
Rozaría una jábega con descolgar los brazos
y su red tendería del palo de mesana
de este lecho flotante entre ataúd y tina.
Cuando cierro los ojos se me cubren de escamas.

Cuando cierro los ojos, el viento del Estrecho
pone olor de Guinea en la ropa mojada,
pone sal en un cesto de flores y racimos
de uvas verdes y negras encima de mi almohada,
pone henchido el insomnio, y en un larguero entonces
me siento con mi sueño a ver pasar el agua.

 

Epitafio para una muchacha

Porque te fue negado el tiempo de la dicha
tu corazón descansa tan ajeno a las rosas.
Tu sangre y carne fueron tu vestido más rico
y la tierra no supo lo firme de tu paso.

Aquí empieza tu siembra y acaba juntamente
-tal se entierra a un vencido al final del combate-,
donde el agua en noviembre calará tu ternura
y el ladrido de un perro tenga voz de presagio.

Quieta tu vida toda al tacto de la muerte,
que a las semillas puede y cercena los brotes,
te quedaste en capullo sin abrir, y ya nunca
sabrás el estallido floral de primavera.

 

!Si, quiero la Guía!

Responsable Marisol Torres.

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